Untitled • 2009
Las esculturas de mediano formato realizadas en papel maché y poliestireno son, generalmente, los trabajos más seductores en la producción de Franz West. Estos cuerpos rugosos siempre están cubiertos de varias capas de pintura y fijados a una varilla de acero que se apoya sobre una base. En ellos, tanto la técnica de construcción como la disonancia de los colores exhiben el carácter irreverente que su autor ha adoptado en relación con los cánones universales del arte y la belleza.
El conjunto de cinco esculturas expuesto en esta sala muestra la brutalidad con que fueron fabricadas y, a la vez, la expresividad de su constitución formal. Son pieles texturizadas que se antojan comestibles: especies de golosinas monumentales.
Tri-Tra (Focus) • 1998

Las sillas o sofás fabricados por Franz West constituyen una parte fundamental de su material artístico. El deseo de desplazar sus creaciones plásticas del ámbito del arte al ámbito social ha llevado a este escultor a explorar el diseño y la producción en serie.
Tri-Tra es un conjunto de muebles fabricados con varillas de acero y textiles, que se ordenan de manera escalonada sobre una tribuna en forma de trapecio. El objetivo de estas gradas de madera, amuebladas con 19 sillas similares, es disolver la frontera entre el arte “puro” y los artefactos industriales que usamos cotidianamente. Podemos, al final, cambiar los códigos tradicionales que empleamos para distinguir estos dos ámbitos de especialidad. Por ello, las esculturas de West se deben usar o manipular constantemente, y sus muebles se deben mostrar dentro de un espacio de exhibición.
Si usted desea interactuar con la obra, por favor consulte con el custodio cómo hacer uso de la misma.
Goran • 2000
Los pequeños modelos “adaptables”, diseñados para ser adheridos a los diversos órganos del cuerpo humano, constituyen una vena clave en las investigaciones plásticas de Franz West. Estos objetos de yeso o resina epóxica van generalmente acompañados de un video que documenta a una o varias personas jugando con ellos.
Goran es un artefacto abultado de color blanco concebido para ser usado por el público. En la filmación expuesta aquí aparece una persona moviendo y manoseando con esmero la obra, generando así un comportamiento neurótico y explosivo. Uno podría preguntarse al observar este producto: ¿dónde está la obra?, ¿está en el objeto formal de materia epóxica o en la persona que lo usa y manipula hasta el hartazgo?
Si usted desea interactuar con la obra, por favor consulte con el custodio cómo hacer uso de la misma.
Self-Portrait • 1991-2008
Las instalaciones de muro de Franz West se estructuran con productos de otros artistas. Tal es el caso de esta pieza conformada con trabajos de Anselm Reyle, Peter Friedl, Heimo Zobernig y Sophie von Hellermann. Se trata de un montaje que recuerda a las galerías de pintura del siglo XIX. Aquí, sin embargo, la disposición de las obras no responde a un orden jerárquico o de importancia de cada uno de los artistas participantes, pues la idea es mostrar un conjunto de cuadros que confundan los valores estéticos del público, para así resaltar la literalidad de las escenas y las narrativas.
Sittingsculpture (Red) • 2004
Dentro de la vasta producción escultórica de Franz West, las “salchichas” de aluminio constituyen su obra más conocida. Se trata de trabajos de grandes proporciones pintados en colores intensos que funcionan como bancas para espacios exteriores. Estas obras, de formas irregulares, conforman volúmenes diseñados para que los usuarios puedan sentarse o acostarse. En realidad, la organicidad de estas obras hace que el público se sienta ridículo al momento de entrar en contacto con la superficie o “piel” del objeto.
Dito • 2002

En el horizonte estético de Franz West no hay gran diferencia entre exponer una escultura o presentar un producto comercial. Por ello, en sus instalaciones compuestas por una serie de objetos y mobiliario, vemos una plataforma que contiene a todo el conjunto. Se trata de una especie de aparador que exhibe los productos en condiciones perfectas y, a la vez, de un espacio expositivo que restringe el acceso a los visitantes.
En su obra titulada Dito, West muestra cuatro prototipos de objetos diferentes. Se trata de una silla, una escultura de mediano formato, una cómoda con un objeto decorativo y, finalmente, una lámpara de piso. Todos estos artefactos están dentro de una tarima extendida. Una vez más, con West, la frontera entre un producto simbólico y un objeto de uso se disuelve.
Essenz (with Heimo Zobernig) • 1989-99

Las experiencias que se pueden generar con un producto cultural son amplias. Éstas se pueden dar tanto en el ámbito de la productividad capitalista, como en el horizonte de los valores. Al igual que otras instalaciones del artista, Essenz es un espacio pensado para que el espectador se confronte con la obra. Franz West invita al público a sentarse y mirar la escultura blanca de Heimo Zobernig desde una perspectiva diferente. La obra opera como lugar para observar y, al mismo tiempo, como espacio para exhibirse de manera narcisista.
Si usted desea interactuar con la obra, por favor consulte con el custodio cómo hacer uso de la misma.
Untitled • 2009
Las pinturas de gran formato son inusuales dentro de la producción artística de Franz West. Las tres obras expuestas sobre esta pared crean una narración paródica de la propia obra de West, pues en ellas vemos recortes fotográficos de sus famosos “adaptables” escultóricos siendo manipulados. En estas obras de tonalidades marrones y pasteles aparecen varias mujeres y hombres desnudos jugando con una serie de fetiches. Se trata de artefactos que son movidos y sostenidos en diversas posiciones, semejando un ritual primitivo: es una representación cómica del culto consumista por los dispositivos tecnológicos.
Eidolon • 2008
Aunque las esculturas monumentales producidas por Franz West funcionan como bancas o divanes, existe un par de ellas que no cumple ese papel específico. La obra Eidolon es una salchicha “erecta” que, en la parte inferior, presenta un nudo tensado. Esta torsión, sin embargo, no impide conservar la perfecta verticalidad de la obra. De un rosa pálido, la pieza remite a un órgano humano torturado con crueldad.
En realidad, se trata de un ejercicio escultórico formalista, en el cual, el cuerpo de las láminas de metal es sometido a una prueba de resistencia física.